La flota de la expedición del almirante Van der Does era enorme con más de setenta barcos y 7600 hombres. Su nave capitana (buque insignia) era El Hollandsche Tuyn, o "jardín holandés". Fue uno de los poquísimos barcos de guerra de cuatro mástiles construidos expresamente por los neerlandeses durante la guerra de los Ochenta Años. Era un diseño colosal para su época ("un barco de violencia") pensado para infundir terror.

Tenía entre 40 y 50 cañones, entre los que estaban dos cañones de 5000kg llamados Megaera y Tisiphone, prestados por la ciudad de Leiden.
Su nombre no era un simple capricho floral. En el siglo XVI, el "jardín vallado" era un símbolo patriótico alegórico muy potente. Representaba a la patria holandesa protegida por sus ciudadanos frente a la tiranía del Imperio Español. El propio escudo del barco y las banderas solían mostrar esta alegoría.
Van der Does acabó mal y su barco no mucho mejor, pues era demasiado grande para los puertos neerlandeses. Pocos después de la campaña de 1599, en 1606, el Almirantazgo de Ámsterdam decidió venderlo al Duque de Florencia, quien terminó transformando este soberbio orgullo de la armada de guerra en un simple barco de carga para transportar grano.




